sábado, 3 de mayo de 2014

Épica para volver a Turín

   El Benfica llegaba a Turín con el reto de conseguir el billete de vuelta, para lo que tenía que defender el resultado cosechado en la ida. Pese a que los de Jorge Jesús se impusieron por 2-1 en el estadio Da Luz, los favoritos seguían siendo los italianos por el hecho de jugar en casa y del gol logrado fuera de casa por Tevez.

   El encuentro fue un constante dominio por parte de los de Antonio Conte, que encerraron en su área al Benfica. Los portugueses jugaron sus cartas a una buena defensa y a buscar contras con jugadores rápidos como Gaitan y Markovic, en bandas, y Rodrigo y Lima, en la delantera. La defensa, muy segura en todo momento, no dio respiro en ningún momento a jugadores claves en la creación de juego. Pirlo y Vidal estuvieron marcados de cerca por Enzo Pérez y Ruben Amorim durante todo el partido, no dejándoles la libertad necesaria para dirigir el juego, por lo que Pogba tomo un papel mucho más importante erigiéndose así como el mejor jugador del conjunto turines en el encuentro.

Oblak fue el mejor del encuentro y el salvador del Benfica.

   Si Pogba fue el mejor jugador de la Juventus, Oblak lo fue del Benfica y además del encuentro. El portero esloveno estuvo muy seguro durante todo el encuentro, especialmente en el juego aéreo, y realizo un par de intervenciones de merito, como la parada al remate de cabeza de Caceres en el descuento. También hay que reconocer el merito de la defensa, muy segura como ya hemos dicho, en la que tanto Luisao como Garay estuvieron muy acertados en el juego aéreo, donde tuvieron que libiar con Llorente primero y Osvaldo después.

   El partido era de una vital importancia para la Juventus, lo que se pudo apreciar por los cambios realizados por Antonio Conte en el segundo tiempo y la insistencia con la que lo intento el conjunto italiano. Conte dio entrada a Osvaldo por Llorente y a Marchisio por Vidal, pero el cambio definitivo fue la entrada de Giovinco por Bonucci, lo que dio paso a un cambio de sistema. Del clásico 3-5-2 se paso al 4-3-3, algo muy poco habitual en el técnico italiano, pero que no fue suficiente para lograr el gol que daba el paso al conjunto de Turín a su final.

   El encuentro, vibrante en todo momento, se vio lastrado al final por una tángana sucedida en los banquillos en la que Vucinic por parte de la Juventus y Markovic por la del Benfica, fueron expulsados. Markovic, titular para Jorge Jesús, se perderá la final junto a Enzo Pérez, expulsado en el minuto 65, y Salvio, que vio una amarilla en los minutos finales del partido por una mano. Tres bajas muy significativas que lastraran al equipo en una final en la que buscaran la revancha de la del año pasado, la cual perdieron en el último minuto. El Benfica, que el año pasado perdió la Liga en el tramo final y la Europa League, como ya hemos  dicho, esta temporada ya ha ganado la Liga, está en la final de la Copa, en la final de la Copa de la Liga, y en la final de la Europa League, por lo que opta a ganar cuatro títulos. Gran temporada la de los lisboetas.

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