miércoles, 20 de agosto de 2014

De dominar, a ser dominados

   Partido importantísimo para los dos clubes el que enfrentaba ayer a Nápoles y Athletic en San Paolo. Con el pase a los grupos de Champions en juego, los dos equipos nos regalaron un partido vibrante y emocionante que cambio en numerosas ocasiones de rumbo y dominador.

   En el inicio del encuentro el Nápoles apretó bastante al conjunto español, pero no logró el gol. Esos buenos minutos napolitanos coincidieron con el mejor momento de Hamsik, no jugo a un gran nivel, en todo el encuentro. Desde hace dos temporadas el jugador eslovaco ha experimentado un bajón en su rendimiento considerable que, de hecho, el año pasado le costó perder la titularidad en algunos tramos de la temporada. Y todo parece indicar que, de seguir así, esta temporada también podría perderla si Michu rinde al nivel que mostró en el Swansea. Después de ese gran momento napolitano, la primera parte sería un dominio constante del Athletic. Los jugadores de Valverde comenzaron a crecer poco a poco en el encuentro y a crear peligro con facilidad hasta que en el minuto 42, De Marcos echo a correr por la banda para dejarle en la frontal un balón a Muniain que este no desperdiciaría. 1-0 en el marcador y descanso.

   Si decimos que casi toda la primera parte fue dominio rojiblanco, los últimos 10-15 minutos los mejores, el inicio de la segunda siguió el mismo guión. Con un Muniain increíble, el Athletic volvió a encerrar en su área al Nápoles y estuvo cerca de poder marcar el segundo gol. Pero el partido daría un vuelco radical cuando Rafa Benítez dio entrada a Dries Mertens en lugar de un Insigne muy perdido en todo momento. El belga tuvo una repercusión increíble en su equipo, ya solo con verlo saltar al campo gritando y animando a sus compañeros dice mucho sobre él, y en esa media hora que estuvo en el campo fue el líder de su equipo. Partiendo desde la banda izquierda, con libertad para irse hacía dentro, desbordo una y otra vez llegando a penetrar en el área en numerosas ocasiones para luego buscar a sus compañeros. De hecho, sobre el minuto 88, Mertens se marcho de Gurpegui y desde la línea de fondo mando un balón atrás hacía Higuaín que no acabo en gol solo por la gran intervención de Gorka Iraizoz.

Mertens revoluciono el encuentro y mejoro a su equipo.

   Con Mertens ya en el campo, los locales lograrían el empate por medio de Higuaín. En un pase picado entre líneas de Hamsik, el delantero argentino bajo el balón en la frontal del área para, después de sortear un par de defensas,  batir con un disparo raso ajustado al palo a Gorka. El exmadridista demostró que es uno de esos delanteros que con poco ven puerta, y gracias a esa condición su equipo tiene la eliminatoria muy abierta para la vuelta. También es cierto que luego perdono una ocasión, como ya hemos dicho, que pudo suponer la victoria, pero más por merito del guardameta vasco que por error suyo. Y es que Gorka se erigió como salvador en los minutos finales al desbaratar las múltiples ocasiones que tuvieron los napolitanos.

   Buen resultado para el Bilbao, al que le vale un 0-0 en la vuelta para certificar su pase a la fase final de la Champions muchos años después. Los de Benítez, sin embargo, se ven obligados a marcar un gol en San Mames para, como mínimo, poder forzar la prórroga. Nos espera otro gran partido sin duda, donde los dos equipos se juegan gran parte de la temporada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario