sábado, 30 de agosto de 2014

Otro tropiezo más, y ya van cuatro

   Tras el mal comienzo del Manchester United de Van Gaal en la Premier, acrecentado con la eliminación por semana de la Capital One Cup ante el MK Dons -de 3ª inglesa- con un contundente 4-0, mucha gente esperaba que en la visita de este sábana a Turf Moore para enfrentarse al Burnley, recién ascendido y al que todos dan como principal candidato al descenso, el equipo remontará el vuelo y lograra la primera victoria de la temporada. Pero no fue así.

   En la primera parte tanto el dominio del encuentro como las mejores ocasiones serían para el Burnley. A los pocos minutos del comienzo David Jones, aprovechando una falta en la frontal, estaría cerca de batir a un De Gea vendido, pero su disparo golpearía en el larguero. Más adelante los locales volvieron a estar cerca de adelantarse por medio de Jutkiewicz, que aprovecho un error en la entrega de Evans para quedarse solo ante el guardameta español, que respondió correctamente y evito el tanto del polaco. Aun dispondría de un par de ocasiones más bastante claras el equipo de Sean Dyche, pero en ninguna lograría el gol. También dispondría el United de ocasiones para adelantarse, siendo la más clara una volea de Van Persie dentro del área tras un gran pase largo del fichaje estrella del verano, Angel Di María, que debuto como titular.

Di María no cambió la imagen del United en su debut.

   Cambiaría el centro del campo Van Gaal para dar a Di María un sitio en el once. Consciente de que el argentino no es un jugador para el doble pivote, paso a un sistema con dos interiores. Di María por la izquierda y Mata por la derecha, el español siempre más adelantado que el argentino, no se entendieron en ningún momento y no lograron hacerse los dueños del centro del campo. De hecho el United, con Darren Fletcher jugando como único mediocentro, vería como el escocés era superado en más de una ocasión por los centrocampistas locales. Fletcher, que no dispone de las condiciones físicas necesarias para jugar en esa posición, no logro abarcar todo el espacio y vio como entre Jones, Marney y Ings, cuando retrasaba su posición, le superaban una y otra vez.

Esquema del United sin doble pivote.

   Ese problema lo soluciono Van Gaal dando entrada, sobre el minuto 70, a Anderson por Di María. El centrocampista brasileño, que a mitad de la temporada pasada fue cedido a la Fiorentina, se coloco al lado de Fletcher y dio al equipo una mayor presencia en el centro del campo que se transformo en una mayor solidez, sobre todo a la hora de las transiciones. Lo que no logró solucionar fue los problemas en la salida de balón. En ningún momento del encuentro el United logro sacar la pelota controlada con cierta fluidez. Ni Jones ni Blackett, y mucho menos Evans, son jugadores con una gran visión de juego y calidad de pase, por lo que, ante la falta de apoyos, acaban recurriendo en numerosas ocasiones al balón en largo o terminan por perder el cuero muy cerca de su área. La otra opción a sacar el balón jugado mediante pase es conducción, algo para lo que tampoco están cualificados ninguno de los tres centrales que jugaron hoy y que un jugador como Marcos Rojo, no jugo por falta del permiso de trabajo, mejoraría considerablemente.

   El otro problema de Van Gaal es la falta de gol. Generan pocas ocasiones claras, y materializan todavía menos. Hoy se pudo apreciar que Robin Van Persie no está en forma. El haber realizado un pretemporada corta debido al Mundial le ha perjudicado, y ahora mismo no está a su mejor nivel ni para jugar 90 minutos. El mano a mano que tuvo el holandés en el primer tiempo con Heaton, estando en forma no lo habría desperdiciado. Pero no solo se le pudo apreciar de cara a puerta, también en los movimientos con y sin balón, donde no estuvo fino. Cuando Van Persie coja el ritmo, el United mejorara o, al menos, estará más acertado de cara a puerta.

Robin Van Persie demostró no estar en forma tras el Mundial.

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