En la primera alineación del técnico argentino ya se puede ver la idea que tiene para su nuevo equipo. Pochettino quiere que su Tottenham sea el dominador de los partidos basándose en la posesión, y por eso ha instaurado el 4-2-3-1 sobre el 4-4-2, tan habitual de Sherwood el año pasado, con una línea de mediapuntas muy talentosa. En el partido de hoy esos tres jugadores fueron Eriksen, Lennon y Lamela, cuajando todos un partido muy discreto. Y es que ningún jugador del Tottenham estuvo bien en la faceta ofensiva en el partido de hoy, y por eso no dispusieron de muchas ocasiones durante gran parte del encuentro. Quizá ese problema de creatividad ofensiva vino por el hecho de quedarse con 10 ante de que se cumpliera la media hora de encuentro. Se quedaron con 10 jugadores por la expulsión de Naughton al cometer un penalti por mano ante un disparo de Kevin Nolan. Tras la expulsión, Pochettino reestructuro a su equipo en un 4-4-1 retrasando a Capoue al centro de la defensa y colocando a Dier como lateral, el puesto del francés en el centro del campo lo ocupo Eriksen.
Dier, en la acción que supuso el gol, decidió el encuentro en su debut.
Y el fútbol nos depararía una sorpresa en el encuentro. En el descuento, cuando el Tottenham buscaba la portería rival a la desesperada, emergió la figura inesperada de un recién llegado. Eric Dier, central inglés fichado este verano del Sporting de Lisboa, fue desplazado como recurso al lateral diestro por su técnico, decisión que al final le daría los tres puntos. Cuando nadie lo esperaba, Dier apareció como una bala en diagonal ganándole la espalda a toda la defensa y regateando a Adrian como si de un delantero centro se tratara. Buen partido en lo general del inglés, pero que queda marcado por el gol en el descuento y la forma del mismo.
Aunque todavía no hayamos mencionado al West Ham, los de Sam Allardyce tuvieron una gran actuación en el primer derbi londinense del año. Seguros atrás, hasta le expulsión de Collins en la segunda parte por doble amarilla, no sufrieron para contener a un Tottenham, como hemos dicho, sin ideas. Durante la primera parte fueron muy superiores y llegaron a inquietar a Lloris en más de una ocasión. El peligro de los Hammers venía sobre todo en las acciones por la banda derecha de Stewart Downing, que en más de una ocasión supero sin problemas a Danny Rose y puso centros al área muy peligrosos. Esos centros eran rematados en la mayoría de ocasiones por Carlton Cole, que cuajo un gran partido, o por Kouyate y Vaz Té con sus llegadas de segunda línea. El centrocampista senegales jugo al lado de Noble, jugador que fallo el penalti, y sorprendió por la facilidad con la que se descolgaba y llegaba a área contraria. Como centrocampista estuvo excelente, pero en la segunda parte cuando tuvo que jugar de central, por la expulsión de Collins, también rindió a un buen nivel.
Seguro que ahora mismo muchos aficionados del West Ham se están acordando del penalti fallado por Mark Noble en la primera parte con 0-0 en el marcador. Pero si yo fuera uno de ellos no estaría tan disgustado. Más allá del resultado, los de Allardyce dieron una muy buena imagen que hace prever que se salvaran sin problemas. Todo lo contrario el Tottenham, que pese a llevarse los tres puntos no han dado la imagen esperada por los aficionados y que, sin ninguna duda, tendrán que mejorar en las próximas jornadas si quieren aspirar a entrar en puestos europeos.

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