Este gran momento de forma se pudo apreciar el martes en el partido de Champions ante el Anderlecht. Alexis estuvo explendido, sin más. No solo por lo que aporto directamente, un gol, sino por lo que aporta también indirectamente. En resumen, en las jugadas de los tres goles del Arsenal, el chileno tuvo un papel protagonista. En el 1-0, obra de Arteta de penalti, es él el que mete el balón al espacio tras una buena conducción para el desmarque de Welbeck, a quien derribo Mbemba. En el segundo es él quien lleva la contra y termina forzando una falta en la frontal. Es también él quien la tira y quien aprovecha su rechace para batir a Proto. Y el tercero, el tercero es una preciosidad. Presión exhaustiva sobre la salida de balón belga, Alexis termina robando el balón y Oxlade anota el gol que sentenciaba el encuentro. No hay duda de que mientras el chileno siga en este estado y, lo más importante, se vea acompañado en condiciones por el resto de sus compañeros, el Arsenal puede llegar a ser un equipo muy peligroso capaz de plantarle cara a cualquiera.
Alexis está siendo uno de los jugadores más desequilibrantes de la Prermier. (Foto: http://www.arsenal.com/)
Él solo lideró y protagonizó casi todos los ataques gunners en el partido. Pero claro, él solo no basta para ganar partidos, o al menos para hacerlo jornada tras jornada. Y por eso, porque Alexis solo no puede, el Arsenal tuvo que ver como el Anderlecht le remontaba un partido que tenía más que encarrilado. De un contundente 3-0 que les daba la clasificación para los octavos con dos jornadas de antelación, se pasó a un 3-3 que devuelve algunas dudas entorno a la plantilla y al entrenador.
El Anderlecht, mediante cambios, mejoro en el segundo tiempo y acabo encontrando la recompensa. Esos cambios fueron Mitrović y Kawaya, que acabarían teniendo repercusión, uno u otro, en los tres goles. Tendría repercusión en esos goles también, por extraño que parezca, Monreal. El defensor español, que volvió a jugar como central, falló tanto en el primero como en el segundo de los goles belgas. En el primero, tras la prolongación de Mitrović hacía la banda para el centro de Kawaya, el navarro dejó que Vanden Borre le ganase la espalda para rematar a placer pese a estar en posición dudosa. En el segundo, en un pase al espacio para Mitrović, el internacional español derribaría a este cuando se encaminaba hacía el balón. Penalti que transformó Vanden Borre, completando así su doblete y metiendo por completo al Anderlecht en el encuentro. En apenas 12 minutos el partido dio un giro drástico con, por desgracia, un protagonismo negativo de Monreal.
Aun faltaba un tercer gol que llegaría en los minutos finales. Centro lateral desde la banda derecha y remate, poco más adelante de la frontal, de Mitrović. El joven delantero serbio fue decisivo entrando desde el banquillo al participar directamente en las jugadas de los tres goles, que valieron el empate y un punto muy valioso para su equipo. Un partido de Champions League en un estadio como el Emyrates Stadium es muy importante para cualquier joven, pero más para uno en el que hay puestas muchas esperanzas como es el caso del serbio. Sin duda, Mitrović supero la prueba y con nota.

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