Con este once Van Gaal buscó un partido basado en una defensa ordenada y salidas rápidas al contragolpe, pero eso no justifica los primeros 25 minutos de juego donde el Arsenal fue un vendaval aprovechando las numerosas perdidas del United en campo propio. 25 minutos donde el sacrificio de los atacantes gunners en la presión fue clave en esas perdidas, y donde las ocasiones se sucedieron una tras otra para los londinenses. Pero el Arsenal se encontró una y otra vez con De Gea, quién pese a no tener que realizar ninguna parada de gran mérito si tuvo mucho trabajo. Eso, el gran momento del portero español, y la falta de acierto en el remate fue lo único que impidió a los de Wenger plasmar su dominio sobre el terreno de juego en el marcador. El gran ejemplo de esa falta de acierto fue Jack Wilshere. El centrocampista inglés dispuso de la ocasión más clara de su equipo en un mano a mano con De Gea, pero cuando parecía que iba a llegar el 1-0 golpeó directamente al cuerpo del guardameta.
Wilshere dispuso de la ocasión para cambiar el encuentro por completo. (Foto:http://www.arsenal.com)
Precisamente Jack Wilshere fue el mejor jugador de su equipo, y uno de los principales protagonistas de la primera media hora del encuentro. Fue el motor del Arsenal en su mejor tramo del encuentro, dispuso de la ocasión que pudo cambiar el encuentro y se fue diluyendo poco a poco tras su pique con Fellaini. Al comienzo de la segunda parte volvía a parecer enchufado, pero la mala fortuna se apodero de él. En una gran jugada individual en la que termina cediendo a un compañero, es arroyado por un defensor, cuando ya no tenía el balón en su poder, y se tuerce el tobillo. Intentó seguir, pero al final tuvo que retirarse lesionado.
A partir de ahí el partido se torció por completo para los locales, hasta el punto de que el United se adelantó sin haber disparado a portería. En un centro lateral sin demasiado peligro, Szczesny salió mal y dejó el balón muerto en la frontal del área, además de derribar a Gibbs. Llego desde atrás en carrera Valencia para rematar el cuero y, cuando el balón se iba fuera, golpeó en el lateral inglés que todavía estaba en el suelo para terminar poniendo el 0-1 en el marcador. Pero la cosa no terminó ahí, ya que el guardameta polaco se lesionó en esa misma acción y tuvo que dejar su puesto al joven Damian Martínez. Sin duda no está siendo la mejor temporada para Wenger pero, al igual que temporadas pasadas, las lesiones tampoco le están dejando alinear a su mejor once jornada tras jornada.
El Arsenal se volcaría en busca del empate, bastante merecido, pero no lo encontró. Lo único que encontró fue el segundo gol del Manchester United, obra de Rooney. Recuperación en la frontal, pase en largo hacía Di María, este para Rooney y gol del delantero inglés. Dos toques le valieron al United para realizar su primer disparo a puerta y sentenciar el encuentro. Poco más sucedería en el partido además del gol de Giroud, reaparecía tras lesión, en el 94' -dieron 8 minutos de añadido- que daba algo de emoción a los minutos finales.
Victoria trabajada, e inmerecida, del Manchester que le deja en la cuarta posición pese a no estar todavía a su mejor nivel. Veremos como mejora según vaya recuperando a los jugadores lesionados, pero por el momento los de Van Gaal van empezando a carburar poco a poco. Wenger en cambio acaba de firmar el peor arranque liguero de la historia del Arsenal en las doce primeras jornadas con 17 puntos, algo que no es tan dramático si tenemos en cuenta que su objetivo, la cuarta plaza, se encuentra a tan solo dos puntos de diferencia.

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