Se salvó Mignolet de un error que, con el paso del tiempo, le habría salido caro si llega a costarle algún punto a los reds. Pero el belga no sabía que tan solo 2 minutos después los locales volverían a rondar su área, y que esta vez si terminarían anotando. Primero Vardy, desmarcándose a la espalda de la defensa y recibiendo un buen pase de Mahrez, logró superar al ex del Sunderland pero, en el último momento, apareció Skrtel para despejar el esférico sobre la misma línea de gol. El balón lo recogió Ulloa, centro un poco su posición y volvió a buscar portería. El balón golpeó en el palo, pala luego rebotar en la espalda del guardameta y terminar en el fondo de las mallas. No tardaría mucho en reaccionar el Liverpool tras este golpe, para devolver así pronto las tablas al marcador. Falta lateral a balón parado, Morgan despeja mal dejando el balón muerto en el área y aparece como una flecha Lallana para batir por raso a Schmeichel y lograr así su segundo gol esta temporada.
Wes Morgan no cuajó su mejor actuación ante el Liverpool. Aquí en la acción que provoco su expulsión.
En la segunda parte se adelantaría el Liverpool, con protagonismo de nuevo para el central jamaicano. En una jugada por banda izquierda de Sterling que termina con un balón raso al área, decide despejar cuando detrás no había nadie que pudiera rematar y el balón quedo, igual que en la jugada del primer gol, muerto dentro del área. Ahí apareció Gerrard, que igual que ante el Ludogorets volvió a jugar como interior, para hacer gala de su gran llegada y poner el 1-2 en el marcador. No estaba teniendo un partido muy afortunado Morgan que digamos, y no tardó en redondearlo. Balón dividido ante el que parte con cierta ventaja respecto con Lambert, cede al guardameta defectuosamente y derriba al delantero siendo último hombre. La acción se saldó con tarjeta roja directa para el capitán de los foxes. Se volcaría más los de Nigel Pearson tras la expulsión, buscando el empate un poco a la desesperada. Y eso lo aprovecho el Liverpool para sentenciar, otra vez con ayuda de la defensa. Esta vez, con Morgan ya fuera del terreno de juego, fue el guardameta danés quien falló. Schmeichel permitió que Sterling le ganará un balón suelto dentro del área pequeña y este, en lo mejor que hizo en todo el encuentro si no contamos los constantes 'piscinazos', cedió de tacón para la llegada desde atrás de Henderson.
Victoria importante para el Liverpool, segunda consecutiva, que le permite llegar a los 20 puntos y colocarse a tan solo cinco de la última plaza que da acceso a la Champions League. Ahora tendrán el sábado ante el Sunderland, en Anfield, la oportunidad de enlazar tres victorias seguidas por primera vez este año. Tres victorias que sin duda darían una inyección de confianza a toda la plantilla, algo que necesitan cuanto antes. Mientras tanto, el Leicester pasa a ser colista con tan solo 10 puntos y está cada vez más hundido. No solo ya no recuerda al equipo de comienzos de temporada, sino que los resultados tampoco acompañan. Quizá, como en el caso del Liverpool, por falta de confianza.

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