Christian Atsu está completando una gran Copa de África.
Y se podría decir que el convocarlo ha sido un acierto, ya que su aportación al equipo está siendo de las más destacadas del torneo en el aspecto individual. Si nos basamos en las estadísticas, esa aportación son dos goles y una asistencia. Puede parecer poco, pero su papel en el equipo va mucho más allá de esas simples cifras. Además de ser un titular indiscutible, no ha empezado ningún encuentro en el banquillo, su importancia en el juego se ha incrementado en los momentos importantes. En el partido de cuartos contra Guinea fue una amenaza constante partiendo desde la banda derecha. Encaró una y otra vez, asistió y finalizó. El sistema ofensivo de Grant permite que los cuatro hombres de arriba gocen de mucha movilidad, por lo que no es raro ver que tanto Atsu como Ayew acaben las jugadas dentro del área en posiciones de remate. Y así llegó el primer gol, con Andre recibiendo dentro del área y cediendo para Atsu, que entraba en diagonal desde la banda. El segundo fue todo lo contrario. Jugada individual pegado a la banda, recorte y chut potente desde una posición muy lejana y escorada que sorprende al guardameta guineano. Dos goles que sirvieron para certificar el pase de Ghana a semifinales y, al mismo tiempo, que el propio Atsu se reivindicara ante el gran publico.
Llegaba entonces el partido contra Guinea Ecuatorial, la anfitriona, en el que estaba en juego una final. Y Atsu volvió a aparecer. No para anotar ningún gol, pero si para tener influencia directa en ellos. Había avisado en un par de ocasiones a lo largo de la primera parte con desmarques de ruptura a la espalda de la defensa en diagonal, pero sin generar demasiado peligro. Pero sería en el papel inverso, en el de asistir y no el de desmarcarse, en el que acabó marcando las diferencias. En una conducción hacía dentro metió un balón por encima de la defensa al espacio hacía la carrera de Appiah. Ese pase terminó provocando un penalti cometido por Ovono, el cual se encargó de transformar Jordan Ayew. Tan solo tres minutos después de esa jugada, y justo antes del descanso, se recorrió la mitad del campo con el balón en los pies para terminar asistiendo a Wakaso. En tres minutos de partido dos apariciones de Atsu sirvieron para que Ghana sentenciara las semifinales. Esta vez no marcó ningún gol, pero volvió a ser decisivo en el encuentro.
Se podría decir que Atsu está siendo en esta Copa de África el jugador que esperaban de él en Everton. Alguien capaz de desequilibrar por la banda, de romper la defensa rival a base de desmarques y de aportar tanto goles como asistencias. Veremos si este torneo sirve para que coja confianza y acabe teniendo más protagonismo dentro de los planes de Roberto Martínez. Por el momento a Goodison Park ya ha llegado otro jugador muy similar, hablamos de Aaron Lennon. El ex del Tottenham será una dura competencia para Atsu, lo que hará todavía más difícil que pueda contar con regularidad. Quién sabe lo que pasará, lo único que está claro es que Atsu está completando una gran Copa de África. El papel de Atsu en Ghana, al contrario que en Everton, es de protagonista.

No hay comentarios:
Publicar un comentario