Secuelas de Champions
La lesión de Sturridge se está notando mucho más de lo esperado en Anfield, sobre todo de cara a puerta. Los problemas de definición que están sufriendo los reds son exagerados, y eso se pudo apreciar el miércoles ante el Basilea. Esto se ve todavía más acentuado teniendo en cuenta el mal rendimiento que está ofreciendo Balotelli. El delantero italiano había sido fichado para compartir ataque con Sturridge, pero tras la lesión del inglés ha visto como casi toda la responsabilidad del gol recaía sobre él.
El rendimiento de Balotelli no está siendo, ni mucho menos, el esperado.
Claramente no ha respondido a esa responsabilidad. Pero no ha respondido ni de cara a puerta ni en el juego. Más allá de acciones y momentos sueltos, desde su debut no ha estado fino. Pero el partido ante el Basilea fue la gota que colmo el baso, y que le costó la titularidad esta jornada. La titularidad de Lambert se podía entender como una simple rotación, pero tras ver solo la primera mitad del encuentro realizada por Lambert y su mal estado de forma lo desmintieron por completo, dejando entrever una especia de pequeño tirón de orejas al italiano por parte de Rodgers.
Mario entraría en el segundo tiempo ya con 1-1 en el marcador. No sería el autor del gol de la victoria, ni tan siquiera tuvo participación directa en la jugada finalizada por Henderson, pero si que mostró una mejor imagen. Participo bastante y disparo un par de veces entre los tres palos, nunca desde posiciones muy claras, sin lograr transformarlas. No está teniendo suerte de cara a puerta, pero Balotelli tampoco se ha caracterizado a lo largo de su carrera por una gran capacidad goleadora. Es un jugador muy bueno en bastantes aspectos, también muy decepcionante en otros, pero el gol nunca ha estado en ninguno de los dos extremos.
Lallana y Henderson, decisivos
Otro cambio en el once respecto al encuentro de Champions fue la entrada de Lallana en lugar de Markovic. El ex del Southampton fue el mejor de su equipo durante los 90 minutos, además del autor del primer gol. Partiendo desde la izquierda, con libertad para llegar a finalizar algunas jugadas en la derecha, fue quien más lo intento en una primera parte muy espesa del Liverpool en ataque. Y termino encontrando la recompensa cuando, tras una gran pared en la frontal con Henderson, batió a media altura a Foster poco antes del descanso.
En la segunda parte también fue el mejor, siendo el protagonista de las acciones más peligrosas de los reds pese a no tener protagonismo en la jugada del segundo gol. Gol que tuvo la firma de Jordan Henderson. En centrocampista, que el año pasado gano protagonismo dentro del equipo y se erigió como uno de los mejores centrocampistas ingleses del momento, está confirmando las sensaciones de la temporada pasada y ya es un indiscutible en el once tanto para Rodgers como para la afición.
La temporada de Berahino
La temporada pasada fue la de presentación para Berahino. Temporada en la que todo joven jugador tiene que mostrar sus cualidades e intentar ocultar sus defectos, buscando impresionar tanto a los aficionados de su club como a los del fútbol en si. En esa temporada, a veces bastante dura, Berahino disputo un total de 35 encuentros entre todas las competiciones, anotando 9 goles.
Mario entraría en el segundo tiempo ya con 1-1 en el marcador. No sería el autor del gol de la victoria, ni tan siquiera tuvo participación directa en la jugada finalizada por Henderson, pero si que mostró una mejor imagen. Participo bastante y disparo un par de veces entre los tres palos, nunca desde posiciones muy claras, sin lograr transformarlas. No está teniendo suerte de cara a puerta, pero Balotelli tampoco se ha caracterizado a lo largo de su carrera por una gran capacidad goleadora. Es un jugador muy bueno en bastantes aspectos, también muy decepcionante en otros, pero el gol nunca ha estado en ninguno de los dos extremos.
Lallana y Henderson, decisivos
Otro cambio en el once respecto al encuentro de Champions fue la entrada de Lallana en lugar de Markovic. El ex del Southampton fue el mejor de su equipo durante los 90 minutos, además del autor del primer gol. Partiendo desde la izquierda, con libertad para llegar a finalizar algunas jugadas en la derecha, fue quien más lo intento en una primera parte muy espesa del Liverpool en ataque. Y termino encontrando la recompensa cuando, tras una gran pared en la frontal con Henderson, batió a media altura a Foster poco antes del descanso.
Jordan Henderson está confirmando las sensaciones que dejo la temporada pasada.
En la segunda parte también fue el mejor, siendo el protagonista de las acciones más peligrosas de los reds pese a no tener protagonismo en la jugada del segundo gol. Gol que tuvo la firma de Jordan Henderson. En centrocampista, que el año pasado gano protagonismo dentro del equipo y se erigió como uno de los mejores centrocampistas ingleses del momento, está confirmando las sensaciones de la temporada pasada y ya es un indiscutible en el once tanto para Rodgers como para la afición.
La temporada de Berahino
La temporada pasada fue la de presentación para Berahino. Temporada en la que todo joven jugador tiene que mostrar sus cualidades e intentar ocultar sus defectos, buscando impresionar tanto a los aficionados de su club como a los del fútbol en si. En esa temporada, a veces bastante dura, Berahino disputo un total de 35 encuentros entre todas las competiciones, anotando 9 goles.
Tuvo bastante protagonismo en esa primera temporada, y todo parece indicar que este año se vera incrementado. Por el momento ya ha disputado los siete encuentros que van de Premier League con el West Brom, en los que ha anotado cinco goles que le valen para ser el máximo goleador inglés. A eso hay que sumarle los dos encuentros de copa que ha disputado, en los que ha anotado otro gol. En total, seis goles en nueve encuentros. Es decir, más de 0.50 goles por partido. Una cifras, sin duda, muy buenas para un jugador de 21 años con tan solo 39 partidos de experiencia en Premier League.
Esta jornada, en el partido ante el Liverpool, volvió a ser el mejor de su equipo. Fue el protagonista de las mejores ocasiones para los baggies. Desequilibro en todo momento, y a penas dudo cuando tuvo que buscar puerta. Esa decisión, además de su velocidad, le sirvió para ganarle la partida por un balón suelto a Lovren y provocar el penalti que terminaría transformando él mismo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario