Era tan importante el encuentro que la intensidad se pudo palpar desde los primeros minutos. A los tres minutos el City ya se había adelantado por medio de Agüero, que transformo un penalti provocado por él mismo cuando se disponía a recoger un buen envío de Silva. Pero el gol en vez de ponerle las cosas más sencillas a los locales, se las complico más al provocar la reacción romancista. Poco después de que se reanudará el juego Maicon tiro una pared en la frontal con Totti, buen partido del veterano capitán, y estrello el balón en el larguero. El brasileño pudo ser la cara y la cruz del encuentro. Fue la cruz al ser él quien cometió la torpeza de derribar al delantero argentino en el área, y pudo ser la cara si ese disparo llega a suponer el empate. Más allá de ese error volvió a jugar a un buen nivel, siendo un puñal constante por la banda para la defensa rival.
Maicon, que se enfrentaba a su exequipo, completo un buen partido más allá del penalti.
Esa reacción instantanea de la Roma se transformo, progresivamente, en el dominio del encuentro. Los tres jugadores del centro del campo italiano -Keita, Pjanic y Nainggolan- sumados a las continuas bajadas de Totti a recibir generaron superioridades por dentro que permitieron sacar la pelota jugada con mucha facilidad. Y así llegaría la jugada del empate. Keita saca el balón conduciendo sin que ningún defensa salga a presionarle, rompe una línea con un pase hacía Nainggolan y este envía al espacio hacía Totti. El italiano, que claramente ya no es tan rápido como antes, se aprovecho de un resbalón de Hart para llegar antes al balón y tocarlo lo suficiente para picarlo por encima del guardameta inglés. A partir del gol la Roma estuvo todavía más cómoda. Sólidos y organizados en defensa, salían bien a la contra rápidamente. Pero cuando no podían salir a la contra, también eran capaces de mantener la posesión con criterio. Llegaron a crear alguna ocasión más con cierta peligro, pero no volvieron a ver puerta.
En el descanso Pellegrini sento a Navas para dar entrada a Milner. El inglés, contra todo pronostico, se coloco en la banda izquierda para, al tener mayor capacidad de sacrificio defensivo, ayudar a Clichy en defensa ante las subidas de Maicon, claramente más ofensivo que Cole, y los desmarques constantes de Gervinho. Este cambio tendría repercusión en el encuentro, pero el segundo tuvo mucho más. El técnico chileno dio entrada a Lampard por Dzeko. Un cambio que, a priori, podía verse con intención defensiva pero que en realidad buscaba fortalecer el centro del campo. Poco tardo el inglés para disponer de la primera ocasión al disparar desde la frontal, enviando el balón muy cerca de la portería del guardameta rumano Skorupski. Además de generar en ataque, volvería a intentarlo poco después desde lejos de nuevo, tuvo efecto en defensa al proporcionar solidez al equipo en el centro del campo. Así fue como el Manchester City sostuvo a la Roma y, por momentos, llego casi a anularla por completo. Pero el efecto del cambio termino más pronto de lo esperado, y cuando Lampard llevaba ya 10-15 minutos en el terreno de juego los de Rudy García volvieron a hacerse con el dominio del balón y fueron durmiendo el encuentro poco a poco.
Sensaciones muy diferentes
Este empate deja a los dos conjuntos con sensaciones muy diferentes. La Roma, que ha vuelto a la Champions League muchos años después, se queda con buenas sensaciones al tener 4 puntos de 6 posibles en el que para muchos es el grupo de la muerte. Pero no son solo los resultados lo que da las buenas sensaciones, sino también el gran juego desempeñado por el equipo. Arrasaron en su debut ante el CSKA y ayer ante el City, un rival teóricamente superior para la opinión de muchos, fueron muy superiores y, salvo por el error de Maicon al cometer el penalti, merecieron ser los ganadores del encuentro.
El Manchester City, sin embargo, no ha comenzado el año tan bien. Con dudas en la Premier, donde no ha sacado los resultados esperados, el inicio en Champions no ayuda. Tras dar la cara en el Allianz Arena ante el todo poderoso Bayern y caer derrotado en el último momento, ayer fue superado claramente por los romanistas y podría dar gracias del empate. Un empate que deja a los ingleses en una situación muy controvertida, con un puntos de los 6 que se han disputado se encuentra en el tercer lugar de su grupo solo por delante del CSKA. Si volvieran a tener un nuevo tropiezo, por ejemplo con el conjunto ruso en la siguiente jornada, estarían casi eliminados de la siguiente ronda de la máxima competición.
En el descanso Pellegrini sento a Navas para dar entrada a Milner. El inglés, contra todo pronostico, se coloco en la banda izquierda para, al tener mayor capacidad de sacrificio defensivo, ayudar a Clichy en defensa ante las subidas de Maicon, claramente más ofensivo que Cole, y los desmarques constantes de Gervinho. Este cambio tendría repercusión en el encuentro, pero el segundo tuvo mucho más. El técnico chileno dio entrada a Lampard por Dzeko. Un cambio que, a priori, podía verse con intención defensiva pero que en realidad buscaba fortalecer el centro del campo. Poco tardo el inglés para disponer de la primera ocasión al disparar desde la frontal, enviando el balón muy cerca de la portería del guardameta rumano Skorupski. Además de generar en ataque, volvería a intentarlo poco después desde lejos de nuevo, tuvo efecto en defensa al proporcionar solidez al equipo en el centro del campo. Así fue como el Manchester City sostuvo a la Roma y, por momentos, llego casi a anularla por completo. Pero el efecto del cambio termino más pronto de lo esperado, y cuando Lampard llevaba ya 10-15 minutos en el terreno de juego los de Rudy García volvieron a hacerse con el dominio del balón y fueron durmiendo el encuentro poco a poco.
Sensaciones muy diferentes
Este empate deja a los dos conjuntos con sensaciones muy diferentes. La Roma, que ha vuelto a la Champions League muchos años después, se queda con buenas sensaciones al tener 4 puntos de 6 posibles en el que para muchos es el grupo de la muerte. Pero no son solo los resultados lo que da las buenas sensaciones, sino también el gran juego desempeñado por el equipo. Arrasaron en su debut ante el CSKA y ayer ante el City, un rival teóricamente superior para la opinión de muchos, fueron muy superiores y, salvo por el error de Maicon al cometer el penalti, merecieron ser los ganadores del encuentro.
El Manchester City, sin embargo, no ha comenzado el año tan bien. Con dudas en la Premier, donde no ha sacado los resultados esperados, el inicio en Champions no ayuda. Tras dar la cara en el Allianz Arena ante el todo poderoso Bayern y caer derrotado en el último momento, ayer fue superado claramente por los romanistas y podría dar gracias del empate. Un empate que deja a los ingleses en una situación muy controvertida, con un puntos de los 6 que se han disputado se encuentra en el tercer lugar de su grupo solo por delante del CSKA. Si volvieran a tener un nuevo tropiezo, por ejemplo con el conjunto ruso en la siguiente jornada, estarían casi eliminados de la siguiente ronda de la máxima competición.
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