David Moyes dando instrucciones. (Foto: realsociedad.com)
David Moyes comenzó su andadura en los banquillos en el mismo club en el que terminó la de jugador. En su primera temporada, 1998-99, cogió a un equipo cerca de descender a la cuarta división inglesa para dejarlo, tras seis años en el club, muy cerca de ascender a la Premier League. Estos buenos años en el Preston North End le valieron, en marzo de 2002, su fichaje por el Everton. La situación en la que se encontraba el club de Merseyside a su llegada no era la mejor para comenzar una nueva etapa, pero logró revertirla por completo. El club se encontraba tan solo dos puestos por encima del descenso empatado a puntos con el Bolton, equipo que ocupaba la primera plaza con camino a Championship, con nueve jornadas todavía por delante. Nueve jornadas en las que su impacto se hizo notar, 13 puntos sobre 27 posibles, y terminó salvando al club.
Se ganó la continuidad, y la devolvió con doce años de muchas alegrías. Doce años en los que tan solo hubo una temporada mala, la segunda. En ella dejó al equipo en decimoséptima posición con tan solo 39 puntos, el cual es el peor balance en la historia del Everton. Doce años en los que hasta en tres ocasiones fue nombrado Manager del Año. Recibiría este galardón ya en su primera temporada, donde dejó al equipo a las puertas de Europa, perdió la sexta plaza en la última jornada, contra todo pronostico. Doce años en los que no ganó ningún titulo, pero doce años en los que devolvió al club una regularidad necesaria. Una regularidad en forma de estar más de 10 años seguidos entre los diez primeros clasificados, y casi siempre más cerca de puestos europeos que de la zona media. Incluso lo devolvió a la máxima competición internacional a nivel de clubes, la UEFA Champions League, en la temporada 2004-05 quedando por delante del eterno rival, el Liverpool. Quizá la única pega fue eso, que en doce años no ganara ningún titulo. Cerca estuvo de hacerlo cuando, en la 2008-09, llegó a la final de la FA Cup. En ella se enfrentó al Chelsea, y cayó derrotado.
Tras doce años, como hemos dicho, de bastantes éxitos David Moyes fichó por el Manchester United. Estaba claro que iba a ser un trabajo muy difícil reemplazar el hueco dejado por un entrenador como Sir Alex Ferguson, también que las expectativas puestas en él iban a ser bastante altas debido a su trayectoria y a la recomendación del escocés, pero da la impresión de que terminó siendo mucho más complicado de lo esperado. En ningún momento de la temporada logró encontrar la tecla del equipo. Nunca se vio una idea clara de juego en el United, igual que en un partido buscaban combinar y tener la posesión en otro hacían un juego muy directo de pocos pases. El claro ejemplo de esto es Marouane Fellaini. El belga, al que él fichó para el Everton, fue el fichaje estrella de los red evils la temporada pasada y en ningún momento fue fijo, ni tan siquiera habitual, en los onces. Quizá también el hecho de fichar a Fellaini dio sensaciones de que buscaba un juego muy directo, y eso no gustó a la grada de Old Trafford. Grada con la que no llegó a conectar de todo, y con la que vivió momentos que pasarán a la historia por su rareza. Finalmente esta etapa, la primera de Moyes en un grande, terminó con su despido el 22 de Abril.
La famosa avioneta que sobrevoló Old Trafford pidiendo la marcha de Moyes.
Un juego sin complicaciones
David Moyes tiene fama de ser un técnico al que le gusta el fútbol directo y, en mi opinión, esa fama hace fiel reflejo a la realidad. He visto más de media docena de partidos suyos, tanto del Manchester como del Everton, y esto me ha quedado claro. Quizá si que es cierto que en el United buscó un juego algo más asociativo, pero debido a la falta de un creador en el centro del campo nunca llegó a funcionarle. Lo que no hay duda es que su Everton fue un equipo basado en una defensa organizada y fiable, algo que tampoco consiguió en Old Trafford, y en ataques rápidos. De hecho creo, y espero, que en la Real Sociedad, viendo los jugadores que hay en plantilla, va a buscar algo parecido a lo que le permitió triunfar en Goodison Park.
En uno de los partidos que vi suyos aun siendo entrenador del Everton (en Anfield en su último año con los toffees) esto se apreció fácilmente. En su clásico 4-4-2 los puntas fueron Fellaini y Anichebe. Ambos son jugadores muy físicos que van bien en el juego aéreo. Cuando no daban llegado por medio de combinaciones rápidas, vía principal del ataque, tenían una consigna muy clara. Balón largo hacía los delanteros y rápidamente los laterales adelantaban sus posiciones y los extremos centraban las suyas. Todos estos movimientos, siempre orientados hacía la banda a la que iba el balón, buscaban que hubiera varios apoyos cercanos al jugador para que, cuando este bajara el esférico, poder buscar un pase al espacio con el que romper la defensa. Esto se repitió en numerosas ocasiones del encuentro, también lo pude ver en algún partido del United, y más de una vez tuvo éxito y llegaron a portería. No hay que negar que tampoco renunciaban a combinar y tocar cómodamente en el centro del campo, pero si que es significativo que cuando buscaban portería todo era muy rápido. Apenas creaban peligro atacando estáticamente con muchos pases, algo más común en el Everton de Roberto Martínez, pero si que había que tener cuidado cuando tras solo un par de pases ya buscaban la portería contraria. En resumen, David Moyes es un técnico muy británico, muy clásico.
Si yo fuera aficionado de la Real me ilusionaría con la llegada de Moyes. Veo bastante similar la situación en la que se encuentra el conjunto txuri-urdin a la que se encontraba el Everton en el momento de su llegada, además que encuentro similitudes en cuanto al calibre de ambos clubes dentro de sus respectivos paises, salvando algunas diferencias. Estoy seguro, ojalá no me equivoque, de que la etapa que va a vivir el escocés en Anoeta va a ser bastante exitosa. Sobre todo si le dan tiempo, el tiempo del que no dispuso en Manchester y con el que, quizás, todo habría sido muy diferente.
Si yo fuera aficionado de la Real me ilusionaría con la llegada de Moyes. Veo bastante similar la situación en la que se encuentra el conjunto txuri-urdin a la que se encontraba el Everton en el momento de su llegada, además que encuentro similitudes en cuanto al calibre de ambos clubes dentro de sus respectivos paises, salvando algunas diferencias. Estoy seguro, ojalá no me equivoque, de que la etapa que va a vivir el escocés en Anoeta va a ser bastante exitosa. Sobre todo si le dan tiempo, el tiempo del que no dispuso en Manchester y con el que, quizás, todo habría sido muy diferente.


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