Ched Evans, como es conocido en el mundo del fútbol, pasó por clubes como el Rhyl y el Chester City durante su juventud antes de fichar por la cantera del Manchester City en el año 2002. Legaría al primer equipo, donde permaneció dos temporadas. En la primera salió cedido al Norwich, equipo de Championship, donde demostró ser un delantero con olfato goleador al anotar 10 goles en 20 encuentros. Esa temporada le valió para disponer de una oportunidad en el City al año siguiente, sin demasiado éxito, y para al terminar la misma fichar por el Sheffield United. El Sheffield pagó por sus servicios tres millones de libras, los cuales amortizaría a base de goles. Su mejor temporada sería la última, ya en League One, donde marcó 29 goles en 36 encuentros que le sirvieron para ser elegido como el mejor jugador de la temporada, pero no para devolver a su equipo a la Championship.
la vida de Ched Evans cambió por completo justo en el mejor momento de su carrera.
Había sido la temporada de su explosión futbolística, que sin duda había captado la atención de equipos de divisiones superiores, con tan solo 23 años. Pero como ya hemos dicho, la carrera de un futbolista, como la vida, puede cambiar cuando menos te lo esperas. Y la de Ched Evans cambió por completo el 20 de abril de 2012, cuando salió la sentencia que lo condenaba a 5 años de cárcel por un delito cometido el año anterior. La escena del delito tuvo lugar en un bar de Rhyl (Galés) donde llegó el delantero tras una larga noche acompañado de un compañero de profesión, Clayton McDonald. Según el acta, ambos jugadores mantuvieron relaciones sexuales con la camarera de dicho local, quién estaba en un estado de embriaguez tan excesivo que no se encontraba en facultades de poder consentirlas. En ningún momento Evans negó haber tenido relaciones relaciones sexuales con la denunciante, pero argumentó que habían sido permitidas. Finalmente McDonald fue absuelto, mientras que el jugador del Sheffield fue ingresado en prisión.
Y ahora, tan solo dos años después de ser condenado, ha sido puesto en libertad gracias a su buena conducta y, además, ha conseguido que se reabra su caso. El jugador quiere volver al fútbol, y aquí aparece el problema y uno de los motivos de este texto. El Sheffield United decidió admitir a Evans para que entrene con el club mientras recupera la forma física, y ha declarado que no descarta terminar inscribiéndolo en competición. Esto ha abierto un cierto debate entorno al club, que ha terminado extendiéndose a nivel nacional, sobre si el Sheffield ha hecho bien o no en readmitirlo. Por el momento ya se han realizado respuestas bastantes sonoras, como la de Charlie Webster. Se ha iniciado también una recogida de firmas, ya van más de 160000, pidiendo al club que rectifique sobre su decisión. Incluso se ha realizado una encuesta a nivel nacional preguntando si Ched Evans debería poder volver al fútbol de elite, en la que el 51% de las mujeres opina que no mientras que en los hombres se reduce hasta el 39%. Bastante significativa la diferencia de opiniones entre un genero y otro, pero a la vez bastante entendible. También se ha producido una reacción en Bramall Lane, estadio del Sheffield United, donde la mitad de la afición coreó al comienzo del partido el nombre del delantero el pasado 1 de noviembre ante el Barsnley.
Charlie Webster (reconocida presentadora inglesa y directiva del Sheffield):"No creo que un convicto por violación como Evans deba volver al club del que soy patrona y deba representar los valores de su comunidad."

No hay comentarios:
Publicar un comentario