lunes, 17 de noviembre de 2014

El problema fue el de siempre

Bélgica no logró llevarse los tres puntos en su partido ante Galés, una selección bastante inferior en cuanto a nombres se refiere, por el problema que viene acusando últimamente. Problema que acusó en el Mundial y, quién sabe, pudo ser uno de los motivos por los que no llegó más lejos en dicha competición. De lo que si no hay duda es que fue el motivo por el cual la seleccionó de Wilmots dio una imagen tan pobre, en cuanto a juego se refiere, el pasado mes de junio en Brasil. Y ese problema es, ni más ni menos, que la falta de creatividad en su doble pivote.

Durante el primer tiempo no apareció ese problema. No apareció debido a que la selección de Galés se encerró desde el primer minuto muy cerca de su área, reduciendo su actividad ofensiva a cualquier balón largo que pudiera recoger y gestionar Gareth Bale. De hecho él sería quien dispondría de la primera ocasión del encuentro, y única de su selección en el primer tiempo, al disparar con mucho peligro una falta lejana a la que Courtois respondió a la perfección. El hecho de que los británicos estuvieran tan atrás y no ejercieran ni el más mínimo intento de presión sobre la salida de balón provocaba que los problemas de distribución belga aparecieran cuando el balón llegaba a la línea de Hazard. Y claro, Eden los resuelve mejor. Los resuelve mejor por su indudable calidad, porque cuenta con De Bruyne en esa misma línea y, ayer, gracias a los movimientos de Divock Origi. El joven jugador del Lille no dejó de moverse y ofrecerse en ningún momento. Y, lo que es todavía más importante, todos esos movimientos tenían sentido. También combinó con los jugadores de tres cuartos y de una dejada suya, preciosa de tacón, llegó la ocasión más clara de todo el primer tiempo y casi del partido. Pero Chadli, que este año está viendo puerta con mucha facilidad con el Tottenham, se encontró con la salida de Hennessey. Perdonó Bélgica cuando fue superior, y sufrió cuando todo se igualó.

Ni Witsel ni Fellaini tienen las características necesarias para crear juego.

Y decimos que sufrió porque en la segunda parte el contexto del encuentro cambió por completo. Galés dio un paso al frente y adelantó líneas, pero sin llegar tampoco a ejercer una presión exhaustiva sobre los centrales. Si que fue la suficiente para que los problemas de creación se trasladaran, desde la zona de Hazard, hasta la del doble pivote. Doble pivote formado por Fellaini y Witsel ayer. Y en ese momento cuando empezó el calvario belga. Ninguno de los dos es un jugador con las características necesarias para crear juego. Witsel, más de contención y apoyar a los centrales en la salida, y Fellaini, más llegador que otra cosa, ralentizaron considerablemente el juego de su selección y no lograron encontrar en ningún momento, mediante un pase que rompiera la defensa, a Hazard entre líneas. Esto provocó que Eden tuviera que bajar a recibir, y que cuando tuviera el balón en sus pies fuera en posiciones mucho más lejanas que en el primer tiempo y con muchos más defensores por delante. De esta manera los británicos consiguieron anular por completo al que había sido el jugador más peligroso del rival, y seguramente del encuentro.

Pero que Galés adelantara sus líneas no solo supuso problemas para Bélgica en ataque, si no que también creó más peligro del esperado en defensa. Sería otra vez Bale el principal protagonista del ataque galés, volviendo a llevar peligro mediante el balón parado. En otra falta, esta vez desde el costado derecho y todavía más lejana, el jugador del Real Madrid volvió a optar por el golpeo directo. Y volvió a encontrarse con un atento Courtois. Un Courtois que, además de las dos faltas del delantero madridista, salvó a su equipo al despejar un disparo desde la frontal de Robson-Kanu que, al estar tapado por varios futbolistas, se le pudo haber complicado. Pero la ocasión más clara del segundo tiempo llegaría casi en el descuento para Bélgica. Hacía falta un rematador en el primer tiempo, y para ello Wilmots dio entrada a Benteke. El delantero del Aston Villa, pese a no pasar por su mejor momento de forma, tuvo un balón en el borde del área pequeña que remató a bocajarro y ante el que Hennessey, igual que en el primer tiempo a Chadli, respondió a la maravilla.

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