Philippe Coutinho es actualmente el jugador más en forma del Liverpool.
Pero que el Everton saliera con la idea de no perder, provocó que tuviera poca presencia ofensiva. Bueno, eso y el gran papel desempeñado por la defensa del Liverpool. Puede parecer una broma, pero ahora mismo el rendimiento defensivo de los de Rodgers es uno de sus puntos fuertes. El dejar a cero su puerta en el día de ayer supuso la séptima 'cleansheat' en los últimos diez encuentros, la cuarta de manera consecutiva, para Simon Mignolet. Y en esas grandes actuaciones defensivas tiene gran importancia un Emre Can que, tras ir rotando por varias posiciones, se ha asentado como central derecho por delante de Dejan Lovren. El alemán se ha acoplado a la perfección a esa posición, pese a que de vez en cuando aun comete algún error que demuestra que no es un central puro, y aporta tanto con balón en la salida como sin él en el posicionamiento. De hecho ayer cometió uno de esos errores, el que aprovechó Lukaku para encarar a Mignolet pero, cuando el belga se disponía a disparar, ahí apareció Henderson para enviar el balón a córner y arreglar el fallo de su compañero. Quien no tuvo un buen partido fue Sakho. El central francés transmitió esa sensación de inseguridad que tan poco gusta en un central durante todo el encuentro, ya fuera con el balón en los pies buscando una salida o intentando cortar una jugada del Everton. Si alguien sale mal parado de este derbi es él, ya que completó la peor actuación individual del encuentro.
Pero al final el Everton, pese a no crear apenas peligro en todo el encuentro, pudo ganar. La entrada de Ross Barkley, que se produjo al mismo tiempo que la de Alcaraz, pudo ser decisiva si Coleman llega a marcar ese disparo tras un gran pase del centrocampista inglés. Pero ahí apareció Mignolet, con esa facilidad tan grande que tiene para salvar a su equipo en momentos clave, para desviar el disparo a córner y mantener su puerta a cero. Pudo ganar el Everton, pero también pudo hacerlo el Liverpool. Llegó muchas más veces y también con mucho más peligro. Cerca estuvo de batir a Joel en más de una ocasión, pero la falta de puntería lo evitó. Habría sido bonito que Steven Gerrard, en su último derbi de Merseyside, hubiera anotado esa chilena que cazó dentro del área tras un mal despeje de la defensa. Pero se interpuso la cabeza de Naismith entre él y el gol. Al final el resultado fue un empate que será recordado por esa despedida de Gerrard, ya mítico capitán red, de los derbis de Merseyside.
Gerrard, en su último derbi de Merseyside, cerca estuvo de marcar un bonito gol.


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