Defensa
No es que hubieran dado una mala imagen en defensa hasta ahora, pero ayer mejoraron el rendimiento dado en la fase de grupos. Salvo un par de errores puntuales, su actuación fue excelente en todo momento. Cierto que uno de esos errores terminó desencadenando en el gol de Soudani, pero al final no cobró demasiada importancia. Hervé Renard salió, como era de esperar, con defensa de tres y un planteamiento defensivo muy solido. El equipo replegaba mucho y la línea de mediocentros se plantaba muy cerca de la de los centrales, lo que provocaba que hubiera muy poco espacio en tres cuartos, donde se movían los jugadores argelinos con más peligro. De hecho Renard, al disponer de tres centrales, hizo un marcaje casi al hombre sobre Brahimi. De eso se encargó Eric Bailly, el joven futbolista que acaba de fichar el Villarreal procedente del Espanyol. Cada vez que Brahimi recibía de espaldas, Eric salía con él para encimarlo e impedir que pudiera girarse con facilidad. Tan bueno fue su trabajo que apenas vimos al del Oporto en la primera parte, que no tuvo esa libertad suficiente como para girarse y encarar que necesita para ser letal.
Disposición táctica de Costa de Marfil en defensa. (Foto: sharemytactics.com)
Sería el propio Eric quien cometió el error que dio origen al empate argelino. En un balón en largo sin aparente peligro, ni Kolo Touré ni Bailly se entendieron y dejaron el balón muerto en un costado. Balón que recogió Mahrez para asistir atrás, con fortuna porque cerca estuvo de despejar y corregir su error Eric, y que Soudani rematara a placer. A partir de ahí Costa de Marfil vivió sus peores minutos en el encuentro, donde Argelia generó más y se cerca estuvo de culminar la remontada, pero supieron resistir y, con el cambio a defensa de cuatro, volvieron a asentarse sobre el terreno de juego. Volverían a sufrir en los minutos finales, donde los Zorros del Desierto apretaron en busca del empate a la desesperada, pero sin ser tampoco un acoso exagerado. Cierto que los argelinos dispusieron de alguna ocasión importante, pero ahí apareció también Gbohouo para salvar a su selección.
Merece la pena también destacar el papel de Kolo Touré, el otro participante del error en el gol. Es cierto que ya no es aquel central de primer nivel de antaño, pero la decisión que tomó Renard al recuperarlo para la selección pese a que se había retirado ha sido un acierto. El técnico francés está colocando al central del Liverpool en el centro de la defensa de tres, en el medio de dos jugadores jóvenes y rápidos como son Bailly y Kanon. En esa posición queda mucho menos expuesto ante los atacantes rivales, que en velocidad podrían hacerle un roto sin demasiados problemas, y su trabajo se reduce a realizar coberturas mucho más cortas a los otros centrales y a marcar a la referencia rival en los envíos por alto, tanto laterales como frontales. Así su rendimiento se dispara en comparación al Liverpool, donde llegó a jugar como carrilero derecho en alguna ocasión, y pasa a ser un central más que aceptable para su selección e, incluso, para el propio Liverpool. Lo repetimos, gran acierto de Renard.
Eric Bailly, canterano del Espanyol, completó un gran partido pese a fallar en el gol argelino.
Ataque
Como en defensa replegaban mucho, la baza principal del ataque eran los contraataques. Contraataques rápidos que, durante la primera parte, se desarrollaron casi todos por la banda derecha. Ahí, tanto Aurier como Gervinho o Gradel, según quien fuera el extremo de esa banda en ese momento, atacaban con velocidad a la espalda de Ghoulam. El lateral del Nápoles, mucho más ofensivo que Mandi, se descuidó en más de una ocasión de su faceta defensiva y ahí Argelia sufrió mucho. De hecho por esa banda llegó la jugada el primer gol, aunque no fue en una contra. Bailly, ante la pasividad defensiva de Mahrez, salió con el balón controlado y llegó con él hasta la zona de tres cuartos. Ahí cedió para Gradel que, sin demasiada oposición, puso un centro perfecto para el desmarque de Bony a la espalda de Bouguerra. No fallaría el nuevo delantero del Manchester City, que hizo gala de su condición de gran rematador de cabeza.
Articulo relacionado: Refuerzo para la delantera sky blue.Ya en el segundo tiempo, con una Argelia mucho más acertada en ataque, seguirían siendo los contraataques el principal peligro costamarfileño. Sufrirían el empate argelino, y pasarían unos minutos donde apenas se proyectaron ofensivamente. Pero, justo cuando peor lo estaban pasando, se volverían a adelantar con otro gol de Wilfried Bony. En una falta lateral sacada por Yaya Touré aparecería la conexión sky blue. Bony ataca el primer palo donde Medjani está defendiendo en zona, por lo que le gana la posición sin problemas y remata con potencia para batir a Mbolhi. El delantero del City no había jugado un gran torneo hasta el momento, tampoco es que hubiera jugado mal, y aun no se había estrenado como goleador. Sería en el primer partido decisivo, en el cara o cruz, donde apareció su figura para anotar un doblete muy importante. Ya en el último minuto, en un contragolpe ante una Argelia completamente volcada, Gervinho sentenciaría el encuentro. No maravillaron ofensivamente, pero si que jugaron su mejor partido también en este aspecto. Por primera vez tuvieron un plan claro que seguir a lo largo del partido, enfocado a los contragolpes rápidos, que funcionó con cierta fluidez.


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