Desde el primer minuto se pudo apreciar que el Borussia iba enserio, que venía con ganas de darlo todo para encontrarse de nuevo con la victoria tras una racha de cinco encuentros sin conocerla. La presión que ejercieron sobre la salida de balón del conjunto local fue digna de los mejores momentos de este equipo, y además provocó numerosas perdidas en campo propio por parte del rival, lo que les permitía realizar ataques rápidos desde posiciones muy adelantadas. Y tras un par de avisos sobre la portería de Bürki, llegó el gol. Aubameyang aprovechó uno de esos errores de la zaga del Friburgo para regatear al portero suizo y asistir a Marco Reus. Se reencontraba así con el gol después de dos meses el jugador alemán, que está viviendo una temporada muy marcada por las lesiones. La presión continuó, por lo que los problemas en la salida de los locales continuaban. Problemas que les impedían crear peligro en ataque a los de Streich, donde tan solo destacó Møller Daehli. El joven jugador Noruego fue de las pocas amenazas serias para la defensa del Dortmund, ya que era el único que cuando recibía intentaba desbordar una y otra vez a base de conducciones o combinaciones. A sus 19 años, el ex del Cardiff City mostró un descaro y atrevimiento que harán que cuente con un papel importante dentro de los planes del entrenador alemán. Pero no crearon peligro no solo por la presión ejercida por el BVB, sino también por el papel desempañado atrás por jugadores como Matts Hummels. El central alemán completó uno de sus mejores partidos, por no decir el mejor, en el aspecto individual esta temporada. Acertado en la salida, solido atrás y un seguro en los balones por alto; recordando al nivel que dio el pasado verano con su selección.
Marco Reus se reencontró con el gol dos meses después.
Pero esta temporada los de Klopp ya habían realizado tramos de partido bastante buenos, solo que en el segundo tiempo o en los minutos finales bajaban la intensidad y el rival acababa remontando, como les sucedió ante el Paderborn. Conocedor de estos antecedentes, el técnico alemán estuvo constantemente encima de sus jugadores para que no levantaran el pie del acelerador en ningún momento. Y así fue como consiguió que su equipo pareciera una apisonadora, ya que en el segundo tiempo ese dominio sobre el Friburgo se mantuvo. El claro ejemplo fue la jugada del segundo tanto, en la que Gündogan recuperó el balón en el centro del campo y al momento metió un pase al espacio precioso para la carrera de Aubameyang. Una contra letal, que recordaba a las realizadas en los mejores momentos de la historia reciente del club. Luego el gabonés redondearía su gran actuación, un doblete y una asistencia, finalizando una gran combinación entre Reus, Kuba y Kagawa por la banda derecha.
No sabemos si al final lograran clasificarse para la Champions League, tampoco sabemos si al final daran la sorpresa negativa y terminaran descendiendo, pero por el momento han logrado una victoria importante ante un rival directo después de cinco jornadas consecutivas sin ganar. Además las sensaciones han sido buenas, dejando detalles interesantes del equipo que fueron antaño. Quizá este partido haya sido el punto de inflexión de un equipo que esta semana está luchando por no descender, pero que a la siguiente se jugará el pase a los cuartos de final de la Champions.

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