viernes, 27 de febrero de 2015

Un equipo irregular

Los primeros 15 minutos del Athletic fueron muy buenos. Quizá por el fuerte apoyo que dio la afición desde el principio, o quizá simplemente porque los jugadores eran conscientes de la importancia que tenía el encuentro. Pero en ese primer cuarto de hora fueron muy superiores al Torino en todos los aspectos del juego, ya que los italianos no lograban meterse en la dinámica del encuentro. Pero de repente llegó un contratiempo para el conjunto vasco, un golpe duro que ponía el partido cuesta arriba. Un grave error defensivo de Gurpegui, que no acierta a despejar y acaba cometiendo un penalti innecesario, propició el tanto de Quagliarella desde los once metros. Un Quagliarella que a sus 32 años parece estar viviendo una segunda juventud en su primera temporada en el Torino, y que durante la primera parte fue la principal amenaza italiana. A partir del gol el Athletic bajó el ritmo, y eso permitió que los de Ventura se metieran todavía más en el partido. Poco a poco se fueron haciendo con el dominio, y las ocasiones empezaron a llegar con bastante regularidad. Muchas de ellas por la banda derecha de la mano de un Darmian que estuvo tan acertado como activo, y que superó en infinidad de ocasiones a De Marcos, que repetía como carrilero izquierdo. Pero volvería a salir el nombre de Gurpegui a la palestra, y de nuevo no sería por algo positivo. El central vasco se lesionaría en un lance del juego al chocar con Maxi López y tuvo que ser substituido. Valverde sorprendió a todos y dio entrada al joven Iñaki Williams para reestructurar a su equipo en un 4-2-3-1 mucho más habitual a lo largo de toda la temporada.

Carlos Gurpegui fue el protagonista, en lo negativo, del primer tiempo.

El equipo reaccionó tras el cambio. Quizá por el cambio, por la importancia del partido o quizá por el empujón que dio la afición en el tramo final del primer tiempo. Y eso sirvió para que encontraran el empate. Beñat recogió un rechace en tres cuartos de campo y puso un pase magistral a la espalda de toda la defensa para la diagonal, muy buena también, tirada por Iraola. El lateral, ante Padelli, definió a la perfección de una manera digna de los mejores delanteros al picar el balón de manera sutil por encima del guardameta italiano. Pero igual que el Athletic dio otro arreón, esta vez con resultado, también terminó llevándose otro duro golpe antes del descanso. Más concretamente en la última jugada del primer tiempo. Ahí otro error defensivo, esta vez en el marcaje, permitió a Darmian recibir solo en el borde del área y disponer del tiempo necesario para poner un buen centro. Centro que remató, anticipándose a San Jose en el primer palo, Maxi López para volver a mostrar su condición de gran rematador y al mismo tiempo convertirse en uno de los hombres, por no decir el hombre, de la eliminatoria al haber anotado un hat-trick en el computo global. Gol que obligaba al Athletic a anotar dos goles para pasar a la siguiente ronda, uno para forzar la prórroga, y que al mismo tiempo podía mermar la autoestima de los jugadores vascos debido al momento en el que se produjo.

Pero el comienzo de la segunda parte fue muy parecido al de la primera. De nuevo sería el Athletic quien llevó la iniciativa en los primeros minutos, empujado por su afición, dominando a un Torino que se resguardaba en busca de una contra con la que sentenciar la eliminatoria. Al final terminó llegando el empate del Athletic por medio de De Marcos, al que asistió muy bien Muniain después de interceptar un pase en el centro del campo. Igual que en la ida, el partido de Iker Muniain fue bastante bueno, recordando a sus mejores momentos y sin tener nada que ver con el Muniain de estas dos últimas temporadas. A partir de ahí el encuentro se rompió, dejo de jugarse en el centro del campo y las contras fueron constantes. Contras que tampoco acababan de generar mucho peligro, ya que las imprecisiones en los metros finales eran habituales. Ninguno de los dos equipos lograba imponer su juego sobre el del rival, hasta que hubo otro mazazo para la afición vasca. Llegaría el tercero del Torino por medio de Darmian, completaba así una gran actuación, que dejaba la eliminatoria sentenciada o al menos muy cuesta arriba para 'Los Leones'. Otro error defensivo, muy parecido al del segundo gol, permitió a El Kaddouri disponer del tiempo necesario para poner un buen centro que remataría solo en el segundo palo el carrilero italiano.

Pero al contrario que ante los otros dos mazazos por parte del conjunto italiano, esta vez el Athletic no supo sobreponerse y no logró ni el gol que habría dado vida a los minutos finales de la eliminatoria. Justa clasificación del Torino, que fue muy superior en el computo global de la eliminatoria al Athletic. Un Athletic que reflejó en estos dos encuentros como está siendo su temporada: irregular. El juego del equipo de Valverde no fue bueno, solo funcionaba a tramos. Arreones que le sirvieron para poner en apuros al conjunto turinés, pero que no fueron suficientes para estar en los dieciseisavos de final de la Europa League.

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