domingo, 1 de marzo de 2015

Una prueba superada

El enfrentamiento entre Liverpool y Manchester City de hoy estaba marcado por la presencia, en mayor o menor medida, de la resaca europea en ambos conjuntos. Una resaca con mal sabor de boca, ya que ninguno de los dos equipos logró el resultado esperado. Los de Pellegrini habían perdido el martes el partido de ida de su eliminatoria con el Barcelona dando una imagen muy pobre, pero al menos no habían tenido que hacer ningún desplazamiento más allá que el realizado esta mañana rumbo a Liverpool y habían contado con cuatro días de descanso. Todo lo contrario Brendan Rodgers, que viajó a Estambul para enfrentarse el jueves al Besiktas en un partido de 120 minutos y tanda de penaltis incluida. A eso hay que sumarle el largo viaje de vuelta desde Turquia que dejó a la plantilla en tierras inglesas el viernes por la mañana.

Pero Rodgers, conocedor de la importancia del partido con el City, dejó fuera de la lista del jueves a jugadores muy importantes en este último tramo de temporada en el que el equipo está jugando tan bien. Jugadores como Coutinho, Lallana, Marković y Henderson no viajaron o no fueron titulares en Estambul, por lo que estaban relativamente 'frescos' para el partido de hoy, en el que lógicamente fueron de la partida. Y fue un acierto por parte del técnico inglés, ya que todos ellos cuajaron una buena actuación. En realidad todo el equipo jugó un gran partido en líneas generales, algo que viene siendo habitual en estos dos últimos meses, pero hubo un jugador que destacó por encima del resto. Y ese no es otro que Philippe Coutinho, autor del segundo gol que dio la victoria al conjunto 'red'. El brasileño aprovechó al máximo el punto débil del conjunto de Pellegrini: el espacio a la espalda de los mediocentros. El técnico chileno realizó rotaciones en el once, y una de ellas fue cambiar la pareja de mediocentros respecto al partido con el Barcelona (Milner-Fernando) para dar entrada tanto a Fernandinho como a Yaya Touré. Estos dieron mayor calidad en la salida de balón a su equipo, uno de los problemas del City ante el conjunto catalán, pero también sufrieron más a la hora de guardar sus posiciones. Moviéndose por esa zona, junto con Lallana, Coutinho generó mucho peligro a la defensa 'sky blue', una defensa que tampoco está mostrando su mejor nivel en los últimos tiempos. De hecho Kompany, líder de la zaga y capitán, fue el culpable del primer tanto. Aunque también se le podría atribuir parte de la culpa a Zabaleta, que desocupó su posición para ir a sacar de banda, o a Fernandinho, quien cedió el balón no en muy buenas condiciones al central belga. Con Zabaleta fuera de lugar, ya que finalmente no fue él quien sacó de banda, Coutinho se adelantó a Kompany para robarle el balón y asistir a Sterling. Este, tras una corta conducción, abrió a la banda derecha para la llegada en segunda línea de Henderson, que batió a Hart con un fenomenal disparo ante el que nada pudo hacer el guardameta inglés.

Philippe Coutinho volvió a realizar una gran actuación.

Pero el City, dominador de la posesión ante un Liverpool que optó por replegar bastante en el primer tiempo adoptando un papel de contragolpeador, acabó encontrando el empate. Y lo encontró de la mano de, como no, Agüero. El argentino, junto a David Silva que también intervino en la jugada del gol, es el hombre al que se aferra su equipo ante las adversidades. Y él, tras un pase de Silva acompañado de un buen movimiento del mismo, fue quien se inventó de la nada una gran jugada en la que acaparó la atención de toda la defensa para terminar cediendo a Dzeko, que remató muy libre dentro del área para batir a Mignolet y poner el empate en el marcador. Dominaban la posesión, pero tampoco disponían de una gran cantidad de ocasiones. De hecho era el Liverpool quien transmitía mayor sensación de peligro, ya que salía a la contra con bastante claridad. Pero en el segundo tiempo todo cambió, el Liverpool pasó a dominar el juego y el City se vio obligado a replegar mucho sus líneas. De hecho Pellegrini tuvo que sustituir a Dzeko para dar entrada a Milner y colocarlo en la banda izquierda en lugar de Silva, ya que por ese costado los 'reds' estaban creando mucho peligro.

Y de repente, cuando quizá menos se podía esperar, apareció de nuevo la figura de Philippe Coutinho. En realidad su figura estuvo presente a lo largo de los 90 minutos, por la calidad de su actuación, pero esta vez fue una aparición más concreta, una aparición destinada a marcar el devenir del encuentro. Recibió el balón de Sterling en una posición muy parecida a la de Henderson en el primer tanto, recortó hacía dentro y busco el segundo palo con un potente disparo ante el que Hart, otra vez, no pudo hacer nada. Ha marcado ya tres goles Coutinho en lo que va de 2015 -contra Bolton, Southampton y hoy contra el Manchester City- y todos ellos muy importantes y similares: disparo potente desde la frontal del área buscando los ángulos de la portería. A partir de ese momento el Liverpool se vino todavía más arriba, buscando presionar la salida de balón del City en posiciones muy adelantadas. Ahí los de Pellegrini sufren mucho, lo que se pudo apreciar en la primera parte cuando los 'reds' presionaron en alguna ocasión ya que recuperaron la posesión o forzaron un envío en largo sin sentido sin demasiados problemas. Y es que ni Kompany ni Mangala fueron capaces de sacar bien el balón en ningún momento, por lo que si evitaban que estos llevaran el balón hacía Yaya Touré o Fernandinho incrementaban mucho las posibilidades de recuperar en campo contrario. De hecho los últimos minutos del partido se resumen en eso, en un Liverpool con las líneas muy adelantadas encerrando al City en su área forzando perdidas muy cerca de la misma y perdonando ocasiones claras.

Era una prueba importante a la mejoría de este Liverpool en los últimos meses. Y, pese a que es cierto que este City está siendo una decepción, la superaron con creces. Como hemos dicho la actuación del equipo en general fue buena, y además contó con la exhibición de Coutinho. Con esta victoria logran tres puntos muy importantes en esa lucha que están manteniendo por lograr entrar en unos puestos de Champions League que hace tan solo un par de meses parecían inaccesibles. Ahora se encuentran a tan solo dos puntos del Manchester United, segundo clasificado, y a tres del Arsenal, tercer clasificado tras su victoria ante el Everton en el día de hoy. Igual que al principio de temporada se criticaba mucho a Brendan Rodgers, ahora yo no me cansó en reconocer su acierto a la hora de reconducir el rumbo del conjunto 'red'.

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