martes, 16 de junio de 2015

Cazares puso la calma

Tras la derrota cosechada en el debut ante la anfitriona, Ecuador llegaba  a esta segunda jornada de la fase de grupos con la obligación de ganar si no quería complicarse mucho las cosas. Quinteros declaró tras la derrota con Chile que a su equipo le había faltado pausa, que habían jugado demasiado acelerados, y por eso dio entrada a Pedro Quiñónez, un jugador mucho más técnico, en lugar de Lastre buscando tener más dominio del juego. Pero este cambio en el once no tuvo efecto, y los jugadores ecuatorianos se precipitaron una y otra vez desde el pitido inicial. A esto tampoco ayudó el hecho de verse dos goles por debajo en el marcador tan pronto, ambos llegaron después de sendos errores defensivos, lo cual incrementó esa prisa que tenían por acabar las jugadas. Los ataques ecuatorianos llegaban con facilidad al área boliviana, pero ahí se precipitaban y la toma de decisiones de los jugadores siempre era errónea, lo que provocaba que apenas inquietaran a Romel Quiñónez. Y poco antes del descanso, Ecuador se llevaría otro mazazo en forma de tercer gol. Este no sería la excepción y vendría también precedido de un error defensivo, ya que el central Erazo dejó botar un balón y, cuando iba a despejar, Lizio le ganó la partida y acabó golpeando al jugador boliviano. Penalti y gol de Marcelo Moreno.
Juan Cazares fue lo más destacable del encuentro entre Ecuador y Bolivia.

Cuando todo parecía sentenciado, ya que la imagen mostrada por Ecuador no daba pie a la esperanza, Quinteros dio entrada a la calma, a la pausa que necesitaban. Dio entrada a Juan Cazares. El joven jugador de Banfield -tan solo tiene 23 años- ralentizó el juego ecuatoriano y dio claridad en los metros finales. A su actuación, impecable, ayudó el hecho de que a los tres minutos de la reanudación Jefferson Montero se asociara con Enner Valencia para que este acortara distancias. A partir de ese momento Bolivia reculó todavía más, a penas llegó a la portería defendida por Domínguez en el segundo tiempo, concediendo así por completo la posesión a los ecuatorianos. Y en ese contexto, de tener la posesión y tener que buscar pases entre líneas, la figura de Cazares brilló por encima de la del resto. Siempre acompañado por un Noboa que completó un gran partido, quizá el mejor en el global del encuentro, en esa faceta de dar una salida de balón clara a su equipo. De hecho, después del gran gol de Miller Bolaños, el centrocampista del PAOK griego cerca estuvo de culminar la remontada con un potente disparo lejano que terminó estrellándose en el larguero. También pudo lograr las tablas Cazares con otro buen disparo desde la frontal, el hecho de que Bolivia estuviera tan encerrada no dejaba muchas más opciones a los atacantes ecuatorianos, pero el guardameta Quiñónez voló y lo evitó.

Al final Ecuador no tuvo tiempo, y tampoco suerte, para empatar el encuentro y terminó pagando los errores cometidos en el primer tiempo. Pero aún así los ecuatorianos pueden sacar cosas en positivo, una de ellas el hecho de reducir la diferencia de goles de cara a buscar el pase a la siguiente fase como uno de los mejores terceros. Pero la principal, y más importante, es el hecho de que Quinteros, ante la adversidad, diera la oportunidad a Cazares y este le respondiera con una gran actuación. Esta, sumada a las dudas que venía habiendo entorno a quien debe ser el acompañante de Noboa en el doble pivote, abre las puertas de la titularidad al centrocampista de Banfield de aquí al final de la andadura ecuatoriana en este edición de la Copa América. Y el hecho de que Juan Cazares pase a ser titular convierte a Ecuador en una selección mucho más interesante y apetecible de ver.

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