El hecho de que Biglia y Mascherano formaran pareja en el centro del campo podía dar a entender que Argentina sufriría para superar líneas por el interior, ya que Uruguay asumió el papel en el que más cómodo se siente y replegó mucho sus líneas. Pero todo lo contrario, ya que ambos se mostraron muy acertados en los pases y encontraron siempre entre líneas a Pastore y a Messi, incluso en ocasiones a Di María. Messi no estuvo al nivel de la primera parte ante Paraguay, pero la actuación de Pastore lo compensó. El centrocampista del PSG se cansó de recibir entre espaldas, girarse y generar juego en tres cuartos de campo. De sus botas surgieron las acciones más peligrosas de Argentina en el primer tiempo, pero la seguridad defensiva mostrada por Godin y Giménez -ambos secaron a Agüero durante todo el partido- evitó que Argentina se pudiera ir por delante al descanso.
Pastore fue el mejor jugador del encuentro.
Pero no todo fue un dominio argentino, ya que Uruguay también dispuso de ocasiones. El trio formado por Cavani, Rolan y Cebolla Rodríguez siempre es peligroso, y más si por detrás tiene a un jugador como Nico Lodeiro, más que capacitado para meter un pase en profundidad preciso a la espalda de la zaga argentina. Algunas de esas contras llegaron a finalizar con un acercamiento a la portería defendida por Romero, pero la mayoría fueron cortadas por la pareja Biglia-Mascherano. Porque además de estar acertados en facetas ofensivas, dieron esa estabilidad defensiva en transiciones que buscaba el Tata con los cambios realizados en el once inicial.
En la segunda parte el guión sería el mismo. Uruguay replegada buscando una jugada aislada en la que sorprender, y Argentina dominando de la mano de un centro del campo que se impuso con mucha facilidad. Y en una jugada por banda derecha de su mejor centrocampista en el encuentro, y el mejor jugador del mismo, terminó encontrando el gol. Pastore sortea con un gran regate a un defensor uruguayo y abre a la banda para la subida de Zabaleta. El lateral del City puso un centro preciso y Agüero se adelantó a los centrales para rematar en el primer palo y batir a Muslera. En la única ocasión en la que el Kun logró ganarle la partida a Godin y a Giménez, y tras la conexión citizen, Argentina anotó el tanto que le daría su primera victoria en el torneo. Pero Uruguay no lo iba a poner fácil, los charrúas nunca lo hacen, y se fueron arriba. Tabárez dio entrada a Carlos Sánchez y a Abel Hernández, este último se colocó en la punta de ataque junto a Cavani, y adelantó las líneas. Pero el Tata, con el segundo tiempo ante Paraguay todavía muy presente, fue inteligente y realizó cambios destinados a mantener la posesión y frenar el ritmo del encuentro. Entraron Banega, Tévez y Pereyra por Pastore, Agüero y Di María, respectivamente. Pero, pese a este acierto táctico por parte del cuerpo técnico argentino, Uruguay terminó disponiendo de un par de ocasiones bastante claras que forzaron la intervención de Chiquito Romero.
Al final el 1-0 se mantuvo en el marcador y la albiceleste ya está más cerca del pase a la siguiente ronda. Si en el debut dijimos que Argentina disputó una gran primera parte pero que en la segunda dejó serias dudas, en el encuentro ante Uruguay fue todo lo contrario. Pese a sufrir en los minutos finales, algo normal ante una selección como la charrúa, los argentinos cuajaron un partido completo y consolidaron su candidatura al titulo. Parte de culpa de esta mejoría la tiene el técnico de Roario. Igual que lo criticamos por los cambios realizados en el transcurso del encuentro frente a Paraguay, hay que reconocerle el acierto de las novedades en el once y la buena elección de las sustituciones realizadas. Sin duda, son una de las favoritas al titulo y poco a poco van despejando dudas.
Agüero anotó el tanto de la victoria, el segundo en su cuenta particular.


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