martes, 30 de junio de 2015

Perú se quedó a las puertas

Ya es oficial, Perú ha sido la revelación de esta Copa América 2015. Ya lo había sido en la pasada edición, y esta vez se ha quedado muy cerca de dar el paso definitivo: meterse en la final. Y no lo consiguió por un error individual, por una tontería a gran escala cometida por el central Zambrano. El partido comenzó con, como viene siendo habitual, un encontronazo entre dos jugadores. Uno de ellos era Zambrano y, pese a ser advertido por el colegiado, minutos más tarde volvería a precipitarse y vería la primera cartulina del encuentro por protestar cuando solo se habían jugado 10 minutos. Era un secreto a voces el hecho de que no iban a terminar todos los jugadores sobre el terreno de juego, y esto se confirmaría a a los veinte minutos. De nuevo Zambrano, sin duda el protagonista negativo del principio, volvería a cometer un error al precipitarse y vería la roja directa por una dura entrada y fuera de lugar sobre Aránguiz. Una pena que el hecho de que a un jugador le pudieran la presión y el escenario nos dejará sin un apetecible partido, en el que hasta el momento había sido superior Perú.

La expulsión fue un punto de inflexión, y a partir de ella comenzaría el dominio chileno y el recital de Paolo Guerrero. El delantero del Corinthians fue la figura a la que se agarró Perú a lo largo de todo el encuentro. Cada vez que lograban recuperar la posesión, enviaban un balón en largo que la gran mayoría de las veces lograba controlar Guerrero. De no haber contado con el delantero sobre el terreno de juego, el dominio chileno habría sido mayor y las opciones en ataque peruanas prácticamente nulas. Y esto se debe a que los acercamientos de los jugadores peruanos se basaban en prolongaciones del propio Guerrero, todas ellas con mucho sentido, aprovechadas por los extremos y, en muchas ocasiones, por Advíncula. Y así, con un planteamiento bastante sencillo, lograron dar continuamente sensación de peligro, de que no se habían ido en ningún momento del encuentro. Ni el tanto chileno antes del descanso, obra de Vargas tras una serie de rebotes, les hizo bajar los brazos. Todo lo contrario, ya que al comienzo del segundo tiempo dieron un paso adelante y pusieron en ciertos apuros al combinado dirigido por Sampaoli. De hecho lograron el empate en una jugada protagonizada, como no, por Guerrero y Advíncula. El delantero controla de espaldas, se gira y mete en profundidad para la carrera del lateral. El jugador del Vitoria Setubal pone un centro peligroso y Medel lo introduce en su propia portería. Era, sin duda, la recompensa a lo que estaba siendo un gran partido de Perú pese a la inferioridad numérica.
Paolo Guerrero completó una gran Copa América con una exhibición en semifinales.

Pero el fútbol a veces es injusto, y tuvo que serlo con Guerrero. En lo que fue un autentico recital de como dar aire a su equipo bajando todo tipo de envíos en largo y dando continuidad al juego, su único "error" terminó siendo decisivo para su selección. En una de esas acciones acabó perdiendo el balón y, con Perú saliendo al contragolpe, a Chile le bastaron dos pases para hacer llegar el balón a Vargas para que este, con un sensacional disparo, anotara el 2-1 definitivo. Gareca, en busca del empate, daría entrada a Pizarro y a Yotún dando a su equipo un aire claramente ofensivo. Y le saldría bien, ya que dispusieron de ocasiones para lograr el segundo tanto. También las tuvo Chile para sentenciar el pase a la final, pero la falta de puntería de Alexis Sánchez -sus dos últimas actuaciones son bastante flojas- lo impidió. Aun así, Chile volverá a disputar una final muchos años después, y se encuentra ante la oportunidad de ganar su primera Copa América ante su afición. Sin duda, un escenario inmejorable. Perú lo intentó, pero se quedó a las puertas.

Gareca, el artifice de la hazaña peruana

Si hay alguien que tiene especial culpa del papel realizado por Perú en esta Copa es su entrenador, Ricardo Gareca. El argentino sale muy reforzado como técnico de esta competición al haber dado a esta selección una seña de identidad futbolística, la del buen juego. Porque Perú ha practicado un fútbol vistoso, tampoco nada del otro mundo, y efectivo en esta Copa América. Además ha demostrado una gran capacidad para leer el transcurso de los encuentros y realizar cambios acordes con lo que necesitaba su equipo en cada momento. Como ante Chile, que reorganizó a su equipo tras a expulsión de manera que fuera más solido para resistir las constantes acometidas del anfitrión. Veremos si continua al frente de la selección peruana de cara a las eliminatorias de clasificación para el Mundial, pero siga o no Perú es una selección muy apetecible.

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