Courtois fue decisivo con sus intervenciones.
Y su vuelta a la titularidad vino acompañada de una actuación sobresaliente que terminó siendo decisiva en el resultado final del encuentro. Mourinho recordó al entrenador que fue antaño, y sacó un planteamiento muy conservador. Eso no evitó que llegaran las ocasiones por parte del PSG, quien mereció mucho más en el encuentro. Muchas de ellas protagonizadas por un Edinson Cavani que, pese a seguir jugando fuera de su posición, fue el jugador más peligroso del conjunto parisino y completó un gran partido. De hecho él fue el único capaz de superar a Courtois, al rematar de cabeza un buen centro de Matuidi libre de marca en el centro del área. Y es que tan solo a través de un error defensivo, aprovechado por el mejor jugador del rival, fue como pudieron batirlo.
Primero con el 0-0, luego con el 0-1 y al final con el 1-1. En todos los tramos del encuentro hubo alguna intervención de Courtois que evitó el tanto parisino. Yendo con los pies abajo, blocando arriba o simplemente despejando. Sus paradas fueron de todas las maneras, y fueron tantas que poco faltó para que él solo desesperara a todos los atacantes del PSG. Le sentó bien ese descanso frente al Everton, sin duda, y el martes completó una actuación digna de sus mejores encuentros. De no haber sido por él quizá el planteamiento defensivo de Mourinho no habría funcionado, y ahora mismo estaríamos hablando de una eliminatoria completamente distinta para la vuelta. Quien sabe, lo único certero es que el martes, en el Parque de Los Principes, fue la noche de Courtois.

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